Qué revisar antes de comprar un coche de segunda mano
Comprar un coche de segunda mano bien revisado te ahorra disgustos y dinero. Esta guía reúne, paso a paso, lo que conviene comprobar antes de pagar: papeles, estado mecánico, historial y la prueba en carretera. No sustituye a una revisión profesional, pero te ayuda a descartar rápido los anuncios problemáticos y a negociar con argumentos.
1. Documentación: que todo esté en regla
Antes de mirar la chapa, mira los papeles. Si algo no cuadra aquí, da igual lo bonito que esté el coche.
- Permiso de circulación y ficha técnica (tarjeta ITV): comprueba que la matrícula, el bastidor (VIN) y los datos coinciden con el coche real.
- ITV en vigor: revisa la fecha de la próxima inspección y si hay defectos anotados en informes anteriores.
- Informe de la DGT: por unos pocos euros (o gratis si el vendedor lo aporta) puedes pedir un informe que indica titulares anteriores, cargas, embargos, si está como robado o si tiene la baja temporal.
- Cuadre del cuentakilómetros: contrasta los km con los sellos de revisiones y los informes de ITV anteriores. Saltos raros pueden indicar manipulación.
2. Estado mecánico y carrocería
En frío, antes de arrancar
- Mira debajo del coche: manchas de aceite o líquidos en el suelo del parking.
- Niveles de aceite (color y nivel) y refrigerante. Aceite muy negro o lechoso es mala señal.
- Holguras de carrocería: que los huecos entre piezas sean uniformes (un reparación de golpe mal hecha se nota aquí).
- Neumáticos: desgaste irregular puede indicar problemas de dirección o suspensión.
Con el motor en marcha
- Arranque en frío limpio, sin humos azules (aceite) ni blancos persistentes (refrigerante).
- Testigos del cuadro: que se apaguen todos tras arrancar. Ojo al de motor (check engine) y al airbag.
- Ruidos al ralentí y al acelerar: tics metálicos, silbidos o vibraciones.
3. La prueba en carretera
Nunca compres sin conducirlo, y a ser posible en varios tipos de vía:
- Frenada: que frene recto, sin tirar a un lado ni vibrar el pedal.
- Cambio: marchas que entren suaves; en automático, sin tirones ni retrasos.
- Dirección: centrada, sin holguras ni que el coche se vaya solo.
- A velocidad de autovía: que no aparezcan vibraciones ni ruidos nuevos.
4. Pre-compra profesional: la mejor inversión
Si el coche te convence, llevarlo a un taller de confianza para una revisión pre-compra (entre 50 y 120 € habitualmente) suele ser la mejor decisión. Un profesional detecta en una hora lo que tú no ves, y el informe es un argumento de peso para negociar.
5. Cierre seguro de la operación
Cuando todo cuadre, formaliza la compra correctamente: contrato de compraventa, pago trazable y cambio de titularidad en la DGT. Lo detallamos en nuestra guía específica: