Volver a La Plaza
5 min de lectura

Cohete SpaceX contra la Luna: ¿qué pasó y cómo nos afecta?

Video | Así habría sido el impactante momento en que un cohete de SpaceX se estrelló contra la Luna: la Nasa reaccionó

RamonSaver782

RamonSaver782

6 de agosto de 2026
Cohete SpaceX contra la Luna: ¿qué pasó y cómo nos afecta?

El espacio es un lugar enorme, inmenso, y por eso a veces nos cuesta entender que los objetos que lanzamos allá arriba pueden tener un destino, digamos, inusual. Por estos días, un video que circula en Colombia y en el mundo ha puesto a hablar a mucha gente: se trata de la simulación de un cohete de SpaceX estrellándose contra la Luna. La noticia no es de ayer, pero el impacto visual del video revivió el tema y, como era de esperarse, la NASA tuvo su propia reacción.

Para poner las cosas en perspectiva, hablemos de lo que realmente ocurrió. No fue un cohete de SpaceX estrellándose contra la Luna por accidente en el sentido tradicional. En realidad, se trató de la segunda etapa de un cohete Falcon 9 lanzado en 2015. Su misión original era desplegar el satélite Deep Space Climate Observatory (DSCOVR) de la NASA y la NOAA, que monitorea el clima espacial desde una órbita lejana a la Tierra. Después de cumplir su tarea, esta parte del cohete, que ya no tenía combustible suficiente para regresar a la atmósfera terrestre ni para escapar de la gravedad del sistema Tierra-Luna, quedó a la deriva.

El viaje inesperado de un desecho espacial

Durante siete años, esta etapa del cohete orbitó de forma errática. No estaba diseñada para volver, ni para ser recuperada. Simplemente se convirtió en otro pedazo de basura espacial, aunque uno bastante grande, de unas cuatro toneladas y doce metros de largo. Los expertos en dinámica orbital, como Bill Gray, quien lleva un seguimiento riguroso de miles de asteroides y objetos cercanos a la Tierra, fueron los primeros en predecir que este desecho espacial estaba en curso de colisión con la Luna.

El impacto, según los cálculos, ocurrió el 4 de marzo de 2022 en el lado oscuro de la Luna, en una región llamada el cráter Hertzsprung. No fue algo que se pudiera ver desde la Tierra con telescopios aficionados, ni siquiera con los más potentes, porque la cara oculta de la Luna no es visible desde nuestro planeta. Sin embargo, los satélites en órbita lunar, como el Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA, sí pudieron registrar el evento. De hecho, el LRO, un par de meses después, capturó imágenes del sitio del impacto, revelando un cráter doble inesperado de unos 28 metros de diámetro, algo que los científicos aún están estudiando para entender por qué se formó así.

¿Por qué importa un "choque" en la Luna?

Quizás se pregunte, ¿y esto qué tiene de especial? Al fin y al cabo, la Luna está llena de cráteres de impactos de asteroides y meteoritos. La diferencia aquí es que fue un objeto hecho por humanos. Esto nos lleva a un tema que cada vez toma más fuerza: la basura espacial.

Colombia, como muchos otros países, está mirando hacia el futuro espacial. Cada vez más empresas privadas, como SpaceX, Blue Origin y otras, están lanzando cohetes y satélites con una frecuencia impresionante. Esto es genial para la comunicación, la observación terrestre, la investigación científica y hasta para mejorar servicios de geolocalización que usamos a diario. Pero también significa que estamos dejando cada vez más cosas en órbita.

Piense en esto como cuando uno va acumulando objetos en el apartamento. Al principio todo bien, pero llega un punto en que toca empezar a pensar en cómo deshacerse de lo que ya no sirve, porque si no, el desorden es un problema. Con la basura espacial pasa algo parecido, pero a una escala cósmica y con consecuencias potencialmente más graves. Desde tornillos diminutos hasta etapas de cohetes del tamaño de un carro, todos estos objetos pueden viajar a velocidades de miles de kilómetros por hora. Un impacto de un objeto pequeño a esas velocidades puede dañar seriamente satélites operativos, poner en riesgo misiones tripuladas y generar aún más fragmentos, un fenómeno conocido como el Síndrome de Kessler.

La reacción de la NASA y el futuro de la exploración espacial

La NASA, por supuesto, está al tanto de todo esto. Su reacción inicial al impacto del Falcon 9 contra la Luna fue más de interés científico que de alarma. Como mencionamos, su Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) se encargó de documentar el cráter. Para los científicos, estos impactos "controlados" (aunque este no lo fuera del todo, sí fue predecible) ofrecen una oportunidad única para estudiar la geología lunar y cómo reacciona la superficie a este tipo de eventos.

Sin embargo, el incidente también ha servido para recalcar la necesidad de una gestión más responsable de la basura espacial. No hay un "servicio de limpieza" en el espacio, al menos no todavía. Las agencias espaciales y las empresas privadas están trabajando en soluciones, desde satélites que intentan capturar y desorbitar desechos, hasta el diseño de cohetes y satélites que sean más fáciles de desintegrar en la atmósfera o que puedan reingresar de forma controlada.

Para nosotros, los colombianos, que día a día nos beneficiamos de la tecnología espacial a través de nuestros celulares, el GPS en el carro, o incluso la televisión por satélite, es importante ser conscientes de este desafío. El espacio no es ilimitado ni está vacío, y lo que dejamos allí tiene consecuencias.

¿Qué podemos aprender de este evento?

Este "choque lunar" nos invita a reflexionar sobre nuestra huella, no solo en la Tierra, sino también más allá. Así como en casa buscamos formas de reciclar o dar una segunda vida a los objetos, como cuando vendemos algo que ya no usamos en el Mercadillo de Zokko para que otros le den un uso, en el espacio la cosa es más compleja, pero el principio de la responsabilidad es el mismo.

La exploración espacial es apasionante y necesaria para el avance de la humanidad. Nos permite entender mejor nuestro universo, desarrollar nuevas tecnologías y, quién sabe, quizás algún día expandir nuestra presencia más allá de la Tierra. Pero con cada lanzamiento, con cada misión exitosa, viene la responsabilidad de gestionar lo que dejamos atrás. La Luna recibió un visitante inesperado, y aunque no hubo una catástrofe, es un recordatorio de que debemos ser más cuidadosos con los escombros que generamos en nuestro afán por alcanzar las estrellas. El espacio es el siguiente gran "vecindario" y, como buenos vecinos, debemos cuidarlo.

RamonSaver782

RamonSaver782

Comentarios (0)

No hay comentarios todavía. ¡Sé el primero en comentar!