Crédito al consumo: ¿endeudarse para pagar deudas?
Uno de cada tres españoles atrapados en el crédito al consumo se endeuda para pagar sus propias deudas

Marta Ledesma

El crédito al consumo es una herramienta financiera que, bien utilizada, puede facilitar la adquisición de bienes o servicios, desde un coche nuevo hasta electrodomésticos para el hogar. Sin embargo, en España, su uso está derivando en una preocupación creciente: un porcentaje significativo de la población se encuentra en una situación delicada, utilizando nuevos préstamos para cubrir los anteriores. Esta dinámica, conocida como la espiral de la deuda, es un reflejo de la presión económica que sienten muchos hogares.
Los datos recientes son llamativos y nos invitan a la reflexión. Según un informe de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF) en colaboración con la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI), uno de cada tres españoles atrapados en el crédito al consumo se ve en la necesidad de recurrir a más deuda para pagar la que ya tiene. Esta cifra, que se mantiene constante en el tiempo, subraya una realidad preocupante. No estamos hablando de un problema aislado, sino de una tendencia que afecta a un segmento considerable de la sociedad española. La situación es más compleja de lo que parece a simple vista; no solo implica una mala gestión de las finanzas personales, sino que también puede ser el síntoma de una economía doméstica bajo presión constante.
Entendiendo el crédito al consumo y sus riesgos
El crédito al consumo se caracteriza por ser préstamos a corto o medio plazo destinados a financiar compras específicas. Hablamos de bienes de consumo duraderos, viajes, reformas o incluso la financiación de imprevistos. Su accesibilidad y la inmediatez con la que se puede obtener, a menudo a través de plataformas online o en el mismo punto de venta, lo hacen muy atractivo. Sin embargo, esta facilidad puede ser un arma de doble filo si no se gestiona con cautela.
La TAE, Tasa Anual Equivalente, es el indicador clave que debemos observar antes de contratar cualquier crédito. Incluye el tipo de interés nominal, comisiones y otros gastos asociados, ofreciendo una imagen real del coste del préstamo. A veces, la letra pequeña de los créditos rápidos o los de las tarjetas revolving esconde intereses muy elevados, que pueden llegar a ser usurarios, complicando enormemente la devolución del capital principal. Entidades como el Banco de España y diversas organizaciones de consumidores alertan regularmente sobre los peligros de caer en ofertas con TAE excesivamente altas, que pueden llevar a un endeudamiento perpetuo. Las quejas por tarjetas revolving, por ejemplo, han sido una constante en los últimos años debido a sus tipos de interés abusivos que atrapan a los consumidores en un ciclo de deuda difícil de romper.
¿Por qué caemos en la trampa de la deuda?
Las razones por las que un español puede acabar usando crédito al consumo para pagar otras deudas son variadas:
- Pérdida de ingresos o empleo: Una situación inesperada, como un despido o una reducción de jornada, puede desequilibrar cualquier presupuesto.
- Gastos imprevistos: Una avería grave en el coche, una reparación urgente en casa o un problema de salud pueden generar una necesidad de liquidez inmediata.
- Mala planificación financiera: No tener un presupuesto claro o no contar con un fondo de emergencia puede llevar a recurrir al crédito ante el menor contratiempo.
- Excesiva confianza: Creer que se podrá devolver el dinero fácilmente, sin evaluar bien la capacidad de pago, es un error común.
- Publicidad agresiva: La facilidad de acceso a préstamos rápidos, a menudo con pocas preguntas, puede inducir a decisiones impulsivas.
Es fundamental entender que cada nueva deuda, especialmente si es para cubrir otra, aumenta la carga financiera y reduce el margen de maniobra. Es como intentar apagar un fuego con gasolina: al principio parece que ayuda, pero a la larga, solo empeora la situación.
Estrategias para evitar la espiral de la deuda y recuperar el control
Si te encuentras en una situación donde las deudas empiezan a ser un lastre, o si simplemente quieres prevenirlo, hay pasos concretos que puedes seguir:
- Haz un presupuesto realista: Anota todos tus ingresos y gastos. Identifica dónde se va tu dinero y busca áreas donde puedas recortar. Esto te dará una imagen clara de tu salud financiera.
- Crea un fondo de emergencia: Intenta ahorrar, aunque sea poco a poco, para cubrir al menos tres a seis meses de tus gastos esenciales. Este colchón será tu mejor aliado ante cualquier imprevisto, evitando que tengas que recurrir al crédito.
- Prioriza tus deudas: Si tienes varias, enfócate en liquidar primero las que tengan los intereses más altos. Las tarjetas revolving suelen ser las más caras, así que atacar esa deuda puede liberarte rápidamente de una carga importante.
- Negocia con tus acreedores: No tengas miedo de hablar con los bancos o financieras. A veces, pueden ofrecerte planes de pago más flexibles, consolidación de deudas o incluso una reducción de intereses.
- Evita nuevos créditos al consumo: Si ya estás en apuros, la solución no es meterte en más préstamos. Es un parche temporal que solo agrava el problema. Resiste la tentación de "solucionar" una deuda con otra.
- Busca asesoramiento profesional: Organizaciones de consumidores o asesores financieros pueden ofrecerte orientación experta y ayudarte a diseñar un plan para salir de la deuda.
- Considera la venta de artículos que no uses: Si necesitas liquidez inmediata y no quieres recurrir a más crédito, puedes explorar opciones como vender objetos que ya no utilices. En plataformas como Zokko.es/mercadillo puedes darle una segunda vida a esos artículos y obtener un dinero extra que te ayude a aliviar la presión financiera sin generar nuevas deudas. Desde ropa y electrónica hasta muebles, hay un mercado para casi todo.
La clave está en ser proactivo y tomar el control de tus finanzas. Reconocer el problema es el primer paso, pero actuar de forma estratégica es lo que marcará la diferencia. No te dejes llevar por la desesperación; hay soluciones y herramientas a tu alcance. La estabilidad financiera no llega por sí sola, requiere esfuerzo y decisiones inteligentes.

Marta Ledesma
Analista de estrategia corporativa y observadora del mercado IBEX.
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