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La baliza V16 conectada ya es obligatoria: ojo con comprarla mal y la multa de 80 euros

Los triángulos se han jubilado, pero medio año después sigue habiendo balizas a la venta que no sirven. Lo que de verdad necesitas saber antes de que te paren.

Nuria Vázquez

Nuria Vázquez

20 de junio de 2026
La baliza V16 conectada ya es obligatoria: ojo con comprarla mal y la multa de 80 euros

El triángulo se ha jubilado y mucha gente no se ha enterado

Desde el 1 de enero de 2026 los triángulos de emergencia han dejado de ser válidos para señalizar una avería o un accidente en carretera. En su lugar manda la baliza V16, y no cualquiera: tiene que ser la versión conectada, la que enlaza con la plataforma DGT 3.0 y geoposiciona tu vehículo parado en el Punto de Acceso Nacional de Tráfico.

La idea, sobre el papel, es buena. En vez de jugarte la vida saliendo del coche para plantar dos triángulos a cincuenta metros en plena autovía, colocas la baliza en el techo desde la ventanilla, se enciende y avisa. Y mientras parpadea, manda tu posición a Tráfico, que la vuelca en los paneles y en los navegadores para que quien viene detrás sepa que hay un coche detenido antes de verlo.

El problema no es la norma. El problema es lo que se ha estado vendiendo durante el año de transición.

La trampa: balizas que parpadean pero no conectan

Aquí está el lío que sigue coleando medio año después. Durante 2024 y 2025 convivieron en el mercado dos tipos de baliza V16: la conectada y la que no lo está. Ambas son una luz amarilla que se pega al techo y parpadea igual de bonito. La diferencia está dentro, y no se ve.

La no conectada cumplía mientras los triángulos seguían valiendo. A partir del 1 de enero, ya no sirve. Si te paran con una de esas, a efectos legales es como si no llevaras nada. Y muchas tiendas online han seguido listándolas sin avisar con claridad, o mezcladas con las buenas, de modo que es fácil pagar veinte o treinta euros por un cacharro que te deja igual de expuesto a la sanción.

Antes de fiarte de una baliza, comprueba dos cosas. Que el fabricante figure en la lista de dispositivos certificados por la DGT y que incluya conectividad NB-IoT con la tarjeta y la cobertura de datos pagadas durante un periodo largo (las serias garantizan doce años sin cuota adicional). Si el anuncio no menciona la conexión con DGT 3.0 por ningún lado, desconfía. Una baliza que solo dice ser homologada V16 sin la palabra conectada probablemente sea de las que ya no valen.

Conviene tener claro también que esta luz no es una cámara. La señal que envía es mínima: activación, desactivación y posición. No transmite imágenes ni graba nada, y funciona donde hay cobertura móvil. En un túnel largo o en mitad de la nada sin señal, alumbra igual, pero la parte de geoposición puede quedarse muda.

Cuánto cuesta no llevarla

Vamos al número que a todos preocupa. Circular sin el dispositivo de señalización obligatorio se sanciona con 80 euros. Ana Blanco, subdirectora de la DGT, lo dejó dicho sin rodeos: a partir de enero, a quien lleve balizas V16 no conectadas se le impondrá una multa de 80 euros. Algunas fuentes elevan la cifra hasta los 200 en determinados supuestos, pero el importe que la propia DGT ha puesto sobre la mesa para el caso común es ese, ochenta.

Hay un matiz que conviene no malinterpretar. La DGT ha avisado de que al principio los agentes serán flexibles: la idea es informar antes que multar de golpe, para que la gente termine de adaptarse sin sustos. Eso no significa barra libre. Significa que el margen es corto y que apoyarse en la manga ancha para no comprar la baliza buena es una mala apuesta. La flexibilidad de hoy es la multa de mañana.

Qué hacer esta misma semana

Si todavía no la tienes, cómprala ya y comprueba que es conectada y certificada. Si la compraste hace un año y no recuerdas cuál es, mira la caja o el manual: tiene que aparecer la conectividad con DGT 3.0. Y si la heredaste de un familiar o te la regalaron, mismo chequeo. El precio de una baliza decente ronda los cincuenta euros, una cifra ridícula al lado de pararte en un arcén sin nada que avise de tu presencia.

Es uno de esos gastos que dan pereza y que se posponen hasta que un control de carretera te lo recuerda por las malas. Llevarla en la guantera y olvidarte es justo lo contrario de lo que toca: hay que sacarla, leer las instrucciones una vez y saber colocarla con una mano sin bajarte del coche, porque el día que la necesites no habrá tiempo de aprender.

La V16 conectada no es un capricho recaudatorio. Cada año mueren personas atropelladas mientras intentaban señalizar su propio coche averiado. Cambiar dos triángulos por una luz que se pone desde dentro y avisa a Tráfico es de las pocas medidas de seguridad vial recientes que tienen sentido completo. Solo falta que la que lleves sea la de verdad.

Nuria Vázquez

Nuria Vázquez

Especialista en mejora de procesos y automatización con IA.

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