Logos de black metal: por qué no se pueden leer y quién los dibuja
Fotocopias, simetría y ramas: cómo se dibujan los logos del metal extremo y qué cuenta Christophe Szpajdel, que ha hecho unos diez mil.
Marta Ledesma

Foto de portada: Immortal en el festival Norway Rock, en julio de 2010. Dark Apostrophe, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons, recortada.
Christophe Szpajdel cuenta que de niño, en Bélgica, se enamoró del logo de Kiss cuando se cruzó por casualidad con «I Was Made for Lovin' You». Hoy calcula que ha dibujado unos diez mil logos para grupos de metal, entre ellos el de Emperor, una de las bandas noruegas que definieron el black metal a principios de los noventa. Desde 2006, cuando un fan lo llamó así, le conocen como el Señor de los Logos.
Muchos de esos logos se parecen en una cosa: quien no sabe ya cómo se llama el grupo no consigue leerlos. Son marañas simétricas de trazos negros en las que las letras se alargan en ramas, espinas y ganchos. En una camiseta o en el cartel de un festival se reconocen enseguida como logos de metal extremo, aunque no se sepa de qué banda son.
De dónde viene el black metal
El nombre sale del segundo disco del grupo inglés Venom, «Black Metal», de 1982. Aquella primera ola la siguieron Bathory, Mercyful Fate, Hellhammer y Celtic Frost. La segunda llegó desde Noruega a principios de los noventa, con Mayhem, Darkthrone, Burzum, Immortal, Emperor, Satyricon y Gorgoroth, y es la que fijó buena parte de lo que hoy se asocia al género: guitarras muy distorsionadas, voces chillonas, grabaciones de sonido pobre a propósito y la cara pintada de blanco y negro, el corpse paint, que bebe sobre todo del maquillaje de Kiss.
Fotocopias en blanco y negro
A principios de los noventa, los pioneros del black metal sacaban sus discos con portadas mínimas: fotos y logos en blanco y negro, fotocopiados. En parte era una reacción contra el death metal, que por entonces había empezado a usar portadas de colores vivos.
Antes de llegar a una tienda, esta música circulaba por correo, en maquetas de casete, fanzines y folletos que los grupos y sus seguidores se mandaban entre ellos. Una fotocopia de otra fotocopia se come los grises y los trazos finos y respeta las manchas negras y gruesas, así que un logo hecho de trazos gruesos seguía viéndose bien después de pasar por varias máquinas y reducido al tamaño de un sello.
Casi todos se dibujaban a mano. Szpajdel recuerda que en los ochenta cualquier cambio obligaba a redibujar el logo, y que los grupos solían encargarlo a un artista de su ciudad, a un aficionado o a un músico de otra banda, con resultados muy primitivos.
Por qué no se pueden leer
Lo que más estorba la lectura es la simetría. Las letras latinas se leen de izquierda a derecha, una detrás de otra, y un logo simétrico se mira de golpe, como un escudo, así que las letras pasan a ser trazos de un dibujo. Szpajdel dice que la simetría le salía sola mucho antes de dedicarse a esto, como «un reflejo del subconsciente», y que hoy ya no la busca a toda costa.
El adorno sale de la naturaleza. Las letras acaban en ramas, raíces o espinas, y el black metal habla mucho de bosques, montañas, inviernos y tormentas. Szpajdel, que estudió ingeniería forestal en la Universidad Católica de Lovaina, explica que le inspiran a diario las plantas y los animales y que de niño le fascinaban las letras del Art Nouveau que veía en Bélgica. Entre sus influencias cita a Victor Horta y a Hector Guimard.
Luego está la intención. El black metal no quería gustar a todo el mundo: muchos grupos siguieron grabando con mal sonido cuando ya podían pagarse un buen estudio, precisamente para que su música no atrajera al gran público. Gaahl, que fue cantante de Gorgoroth, ha dicho que en sus primeros años el black metal nunca estuvo pensado para llegar a mucha gente. Un logo que solo descifra quien ya conoce al grupo hace lo mismo con los demás: los deja fuera.
Lo que dice el que más los dibuja
A Szpajdel, curiosamente, le gustan claros. En una entrevista con la fundición tipográfica Blaze Type, en 2023, contó que le gusta la sencillez y que los logos se lean al momento. Con el de Emperor buscaba majestad, fuerza y poder, pero sobre todo sencillez, eficacia e impacto inmediato.
Tampoco mete todo el metal en el mismo saco. Para él, el logo de heavy metal suele ser sencillo y dinámico, como el de Judas Priest. El de grindcore tiene letras desordenadas y con poca estructura, y el de death metal brutal suele ser ilegible y lleno de ligaduras. En el black metal abundan los pentagramas y las letras inspiradas en la caligrafía gótica, como en los de Watain, Dark Funeral o Marduk.

Immortal en el festival Inferno de Oslo, en 2007, con su logo de letras góticas en el telón. Foto: Alastair Gilfillan, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons.
Llegó a Emperor por correo. A finales de los ochenta escribía e ilustraba en el fanzine Septicore y se carteaba con Samoth, un músico noruego que editaba otro fanzine. Un día Samoth le contó en una carta que había formado un grupo nuevo, Emperor, y Szpajdel le dibujó el logo que lo dio a conocer, en 1992.
Desde entonces ha trabajado sobre todo para grupos de black metal, death metal y dark ambient, y también fuera del metal. Hizo un logo para Foo Fighters en 2015 y otros dos en 2016: uno para Rihanna, para los premios MTV Video Music Awards y su gira Anti, y otro para Metallica. En 2010 publicó con la editorial alemana Gestalten «Lord of the Logos: Designing the Metal Underground», un libro con 2.500 de sus dibujos.

El logo que Christophe Szpajdel dibujó en 2017 para Vision Éternel. Imagen: Christophe Szpajdel, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons.
Cuando un grupo lo hace legible
En junio de 2013, el grupo estadounidense Deafheaven, muy influido por el black metal, publicó «Sunbather» con una portada rosa y naranja, los colores que se ven a través de los párpados cuando estás tumbado al sol, y el título en letras sencillas de palo, inspiradas en un disco de Pulp de 2001, «We Love Life». La diseñó Nick Steinhardt, del grupo Touché Amoré. Metacritic lo destacó como el disco importante con mejores críticas de aquel año.
Camisetas, parches y discos
Fuera de los discos, estos logos se ven sobre todo en camisetas de grupos y en parches cosidos a chaquetas y sudaderas. Si buscas discos, CD o vinilos, en el Mercadillo de Zokko tienes la sección de música de segunda mano, y para la ropa, la de moda y accesorios. Puedes buscar por zona y quedar para ver las cosas en mano antes de pagar.
Marta Ledesma
Escribe en La Plaza sobre cultura, gastronomía y consumo.
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