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Medicina y Enfermería: cuando un 10 perfecto ya no basta para entrar

Recién publicadas las notas de la PAU, miles de familias descifran unas notas de corte que en los grados sanitarios han dejado atrás el sobresaliente perfecto. Esta es la guía para leerlas sin angustia.

RamonSaver782

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20 de junio de 2026
Medicina y Enfermería: cuando un 10 perfecto ya no basta para entrar

Cuando el 10 ya no basta

Hay una frase que este mes de junio se repite en cocinas de toda España, dicha entre el alivio de haber aprobado y el vértigo de lo que viene: "Pero si ha sacado muy buena nota". Y es verdad. El problema es que en algunos grados la "muy buena nota" se ha quedado corta. Para entrar en Enfermería en la Universidad de Sevilla el curso pasado hizo falta un 12,530. En Medicina, las primeras estimaciones para 2026 sitúan el corte más bajo de Cataluña y Baleares por encima del 12,300. Conviene detenerse en lo que significan esas cifras, porque alimentan buena parte de la angustia familiar de estas semanas.

La nota de la fase obligatoria de la PAU, la que casi todo el mundo asocia con "la Selectividad", se mueve sobre 10. Diez es el techo. Un diez es la matrícula de honor del expediente. Y aun así, un diez redondo no alcanzaría hoy para entrar en esos grados. La explicación está en cómo se construye la nota de admisión: la media de Bachillerato y la fase obligatoria suman hasta 10, pero a eso se añade la fase voluntaria (lo que muchos siguen llamando "la específica"), que puede aportar hasta 4 puntos más. De ahí el 14 como máximo teórico. Cuando una carrera pide 12,5, está diciendo, en la práctica, que con el expediente perfecto no entras: necesitas además exprimir esa fase voluntaria.

Por qué la fase voluntaria lo cambia todo

Aquí está el matiz que muchas familias descubren tarde. La fase voluntaria no suma sus puntos en bruto: cada asignatura se multiplica por un coeficiente, 0,1 o 0,2, según lo afín que sea ese examen al grado al que aspiras. Una misma asignatura puede valerte 0,2 para Medicina y 0,1 para otra carrera. Por eso dos estudiantes con idéntico examen pueden acabar con notas de admisión distintas según dónde quieran entrar.

La lección es sencilla y poco romántica: en grados con corte por encima del 12, la diferencia entre quedarse fuera o dentro no suele estar en la fase obligatoria, sino en haber elegido bien qué asignaturas presentar en la voluntaria y haberlas preparado con la misma seriedad. No es un trámite. Es, literalmente, donde se juega la plaza.

Las notas de corte no son una nota: son una foto del año pasado

El segundo malentendido recurrente es tratar la nota de corte como un requisito fijo, casi un examen que hay que aprobar. No lo es. La nota de corte es la nota del último admitido del curso anterior. Es un retrovisor, no un cartel de "prohibido el paso". Sube o baja cada año según cuánta gente pida ese grado, cuántas plazas haya y lo fuerte que venga la promoción.

Lo demuestra el propio movimiento de este año. Palma de Mallorca registra la subida más fuerte en Enfermería para el próximo curso, con un incremento de siete décimas. Siete décimas en una sola universidad y un solo año son muchísimo cuando hablamos de centésimas que dejan a gente fuera. Quien mire la cifra del año pasado como si fuera ley se llevará un susto. Por eso la regla prudente es leer la nota de corte como una orientación con margen, no como una frontera exacta, y desconfiar de las listas que circulan en grupos de mensajería sin fecha ni fuente.

El calendario aprieta, y esa es la trampa

La PAU 2026 se celebró entre el 1 y el 13 de junio, con Cataluña más tarde, del 11 al 13. Las notas definitivas, ya con las revisiones incorporadas, llegan alrededor del 22 de junio en comunidades como Andalucía. Y justo ahí, casi sin respiro, arranca la preinscripción. Esa simultaneidad es la que empuja a decidir con prisa: se conoce la nota y casi a la vez hay que ordenar las preferencias de grado y universidad.

El mejor antídoto contra la prisa es haber hecho los deberes antes de tener la nota. Tres pasos concretos. Primero, consultar las cifras en fuentes oficiales: el portal QEDU del Ministerio recopila las notas de corte por universidad y permite comparar sin intermediarios. Segundo, ordenar las opciones de la preinscripción con honestidad, poniendo arriba lo que de verdad se quiere aunque parezca inalcanzable, porque el sistema reasigna por orden y no penaliza apuntar alto. Y tercero, mirar la misma carrera en varias provincias: una décima de diferencia entre la universidad de al lado y otra a 200 kilómetros decide más matrículas de lo que parece.

Una última cosa, para quien no entre por centésimas

Quedarse a tres centésimas de Medicina duele, y conviene decirlo sin paños calientes. Pero la nota de corte de un año no es una sentencia sobre nadie. Existen las segundas convocatorias, los traslados de expediente tras un primer curso y carreras puente que llevan al mismo sitio por otro camino. El sistema es más poroso de lo que sugiere la tabla de cifras de junio.

Lo importante estas semanas es no confundir una foto fija (la nota del último admitido el año pasado) con el futuro de una persona. Las notas de corte miden cuánta gente quiso lo mismo a la vez. No miden cuánto vale quien las lee.

RamonSaver782

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