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Pepe Viyuela: Humor, compromiso y el arte de "tocar los huevos

Pepe Viyuela, actor: “Al poder hay que tocarle los huevos constantemente”

Pablo Arranz

Pablo Arranz

27 de junio de 2026
Pepe Viyuela: Humor, compromiso y el arte de "tocar los huevos

Pepe Viyuela es mucho más que un actor. Es un equilibrista. Un equilibrista entre el humor, a veces absurdo, siempre cercano, y un compromiso social que no duda en verbalizar, incluso cuando la temática puede resultar incómoda. La frase que le ha hecho viral, “Al poder hay que tocarle los huevos constantemente”, no es una salida de tono, sino una declaración de principios que destila la esencia de su figura pública y artística. Es el payaso que, con una mueca, nos hace reír, pero también reflexionar.

¿Quién no ha esbozado una sonrisa, o una carcajada franca, viendo a Pepe Viyuela en alguna de sus facetas? Desde sus inicios en el circo, su paso por "Manos a la obra" como Chema, el torpe y entrañable fontanero, hasta el más reciente y exitoso "Mortadelo y Filemón", su presencia en pantalla o escenario es sinónimo de humor inteligente. Pero detrás de ese rostro afable y esa mirada pícara, se esconde un intelectual, un humanista, un activista que utiliza su voz para señalar injusticias y fomentar el pensamiento crítico.

El humor como herramienta de crítica social, según Pepe Viyuela

La citada frase de Viyuela resuena con fuerza porque encapsula una verdad universal: el humor, especialmente el que raya en el absurdo o la sátira, ha sido históricamente una de las herramientas más potentes para cuestionar el statu quo. Él mismo lo ha explicado en diversas entrevistas, haciendo hincapié en la necesidad de no dar por sentado lo establecido. No se trata de una crítica destructiva, sino de un ejercicio de vigilancia, de recordar que el poder, sea del tipo que sea, debe ser escrutado y nunca aceptado sin más. Es una invitación a la reflexión, a mantener viva la capacidad de sorpresa y de asombro ante aquello que se nos presenta como inamovible.

Viyuela, licenciado en Filosofía, sabe bien que la risa puede abrir puertas que la seriedad cierra de golpe. Su payaso no es solo un personaje cómico, sino un arquetipo que, desde su aparente ingenuidad, puede decir las verdades más incómodas. Pensemos en Chaplin, en Cantinflas, en Gila. Todos ellos, cada uno a su manera, supieron usar el humor para señalar los absurdos de su tiempo, para dar voz a los que no la tenían, y para desinflar la pomposidad de los poderosos. Pepe Viyuela se inscribe en esa noble tradición, utilizando su arte para recordarnos que la libertad de expresión incluye, y quizás más que nunca, la libertad de disentir y de interpelar.

El arte de la palabra y la escena: Más allá de la comedia

Más allá de sus papeles más conocidos, la carrera de Pepe Viyuela abarca un amplio espectro. Ha participado en dramas, teatro clásico y proyectos experimentales. Esto demuestra una versatilidad que le permite transitar entre géneros, siempre aportando su sello personal. Su presencia en televisión, cine y teatro es constante desde hace décadas, lo que habla de un talento consolidado y de una capacidad de reinventarse.

Pero no solo es actor. Viyuela es también escritor, autor de libros como "Bestiario del circo" o "La vida a veces", donde plasma sus reflexiones sobre la existencia, el arte y la sociedad. Es un creador inquieto, que no se conforma con los moldes preestablecidos y que busca constantemente nuevas formas de expresión. Esta faceta menos visible para el gran público es fundamental para entender la profundidad de su personaje público y su compromiso.

Además, su faceta solidaria es bien conocida. Ha colaborado con diversas ONGs, como Payasos Sin Fronteras, llevando la risa y la esperanza a zonas de conflicto y a poblaciones desfavore. Esta labor humanitaria no es una nota a pie de página en su currículum, sino una extensión natural de su filosofía de vida: usar su privilegio y su plataforma para un bien mayor. Es la coherencia entre lo que dice y lo que hace lo que le otorga una credibilidad tan alta entre el público.

Un reflejo de la cultura española y su compromiso con la sociedad

La figura de Pepe Viyuela es un termómetro de la cultura española, una cultura que, a menudo, ha sabido conjugar el entretenimiento con la crítica social. Desde el esperpento de Valle-Inclán hasta el cine de Berlanga, pasando por la copla o el flamenco, el arte español tiene una larga tradición de ser un espejo de la sociedad, a veces deformado por la caricatura, pero siempre revelador.

Su popularidad trasciende generaciones, lo que demuestra su capacidad de conectar con públicos diversos. Padres e hijos ríen con sus gags, pero también pueden conversar sobre sus opiniones, lo cual es un logro en sí mismo. En un mundo saturado de información y de voces polarizadas, la voz de Viyuela se erige como un recordatorio de que se puede ser crítico sin ser agresivo, y se puede ser divertido sin ser superficial.

¿Qué nos enseña Pepe Viyuela en nuestro día a día?

La actitud de Pepe Viyuela nos ofrece valiosas lecciones que podemos aplicar fuera del escenario.

  • El valor del humor: Reírse de uno mismo y de las circunstancias ayuda a desdramatizar y a encontrar soluciones creativas. En el trabajo, en casa, el humor puede ser un lubricante social y una vía de escape.
  • Pensamiento crítico: No aceptar todo lo que nos dicen. Cuestionar, investigar, formarse una opinión propia. Esto es aplicable a cualquier ámbito, desde las noticias hasta las decisiones de consumo. Antes de lanzarte a comprar algo nuevo, ¿has comparado bien? ¿Has buscado opiniones?
  • Compromiso: Ser parte activa de la sociedad, implicarse en aquello que nos importa. No se trata solo de grandes gestos, sino de pequeñas acciones que, sumadas, generan un cambio. Ya sea participando en un voluntariado, reciclando correctamente o eligiendo productos de comercio justo.

En Zokko, por ejemplo, fomentamos la reutilización y el consumo consciente. La compra-venta de segunda mano, como la que encuentras en nuestro Mercadillo, es una forma de "tocarle los huevos" al consumismo desmedido, dándole una segunda vida a objetos que todavía tienen mucho que ofrecer. Es una pequeña acción que, como el humor de Viyuela, tiene un impacto más profundo de lo que parece.

Pepe Viyuela es un actor, un payaso, un filósofo, un activista. Y, sobre todo, es una persona con un criterio propio y una voz auténtica que nos recuerda la importancia de reír, pensar y, de vez en cuando, "tocarle los huevos" a lo que se da por hecho. Un auténtico malabarista de la palabra y la acción en el panorama cultural español.

Pablo Arranz

Pablo Arranz

Escribe en La Plaza sobre dinero, consumo y actualidad.

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